Los recientes resultados de las estadísticas de desempleo (Enero del 2012) no han hecho más que constatar que no hemos sido capaces, todavía, de invertir la tendencia en el intenso y rápido proceso de deterioro de nuestro mercado de trabajo. El número total de inscritos como desempleados en los Servicios Públicos de Empleo alcanza los 4,6 Millones (con una pérdida de empleo de 177.000 personas en Enero). Esto supone ya más del 20% de la población activa. Si a estos datos añadimos los que corresponden al número de hogares en los que todos los integrantes están en desempleo según la EPA, la situación es realmente preocupante.
Aunque se esté produciendo un importante crecimiento de la población activa, esta tendencia choca con la realidad: el número de ocupados ha caído desde los 19,5M en Julio del 2007 a algo menos de 17M según la afiliación a la seguridad social. Es evidente que esta caída puede verse impactada “positivamente” por el incremento de los empleos en la economía sumergida, que ha crecido sustancialmente en estos últimos años. Sin embargo……. Leer más →
En relación a la polémica suscitada por el Ayuntamiento de Vic por la negativa (según manifestaciones verbales del equipo de gobierno) a empadronar a los extranjeros que, a pesar de residir en la ciudad, no poseen permiso de residencia, emito el siguiente informe jurídico, basado en las dos normas que fundamentalmente regulan esta cuestión: la Ley 7/1985, reguladora de las bases del Régimen Local, y la Ley Orgánica 2/2009, de 11 de septiembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, así como en un análisis de la jurisprudencia.
Ver informe
Desde COSMI, Mujeres en Igualdad, lleva dedicada a la integración laboral de las mujeres inmigrantes más de seis años. Apenas sin darnos cuenta, nos fuimos convirtiendo, en una agencia de empleo entre la población inmigrante femenina de Puente de Vallecas. Las políticas migratorias existentes y la entrada masiva de inmigrantes a nuestro país, nos obligó de forma involuntaria a dedicarnos en cuerpo y alma a la búsqueda de empleo como objetivo prioritario.
Pero, con ello no estábamos cumpliendo realmente con nuestra misión. A largo plazo, no estábamos trabajando “por la integración” de la mujer inmigrante, tan solo poníamos parches provisionales que con el tiempo se despegarían y volverían dejar al aire los problemas iniciales.
Nuestra inteligencia, como diría Juan Manuel Marina, estaba fracasando, porque teniendo todo un objetivo prioritario inteligente, el marco que escogimos para su cumplimiento era erróneo.
Si el objetivo pretendido por las mujeres era la consecución inmediata de un trabajo, inevitablemente teníamos que relegar a un segundo plano cuestiones tan importantes como sus procesos migratorios particulares, sus habilidades y conocimientos previos, sus formaciones adquiridas, sus esperanzas y sus fortalezas. En definitiva, en “pro” de un “trabajo” el que fuera para poder regularizar y mandar un poco de dinero a los países de origen, teníamos que dejar a un lado el motor que nos mueve y que se alza vital para desarrollarnos como personas.
Así hace más de un año, decidimos dar un giro de ciento ochenta grados al Centro y empezar a trabajar “con” las mujeres inmigrantes y no “para” las mujeres inmigrantes, convencidas de que sus capacidades y sus fortalezas, eran más valiosas y perdurables de lo que ellas mismas dejaban traslucir y de lo que los demás, estábamos apreciando.
Al principio, debemos reconocer que el cambió no fue bien acogido. Para aquellas mujeres, usuarias habituales de COSMI, con miles de ocupaciones y preocupaciones en la cabeza, añadir una nueva que, aparentemente ya tenían resuelta, no resultaba una buena noticia.
Hablarles de mejorar el nivel de empleabilidad, de crear habilidades y técnicas en la búsqueda de empleo, de acceder a Internet como plataforma esencial para encontrar trabajo, era complicado. Utilizábamos términos que en cualquier caso exigían un “medio plazo” y que no tendrían efecto inmediato. Les obligábamos a responsabilizarse personalmente de sus integraciones laborales y de pararse a pensar en porque habían venido a nuestro país.
Pero el sentido común imperó en todas, usuarias y responsables del centro y el paso del tiempo nos está demostrando como, la fuerza interior de cada una de las mujeres atendidas, la toma de conciencia de sus propias capacidades y potencial, el empoderamiento como arma de integración es el camino correcto.
En línea con lo expresado, recibimos con orgullo, el premio que nos ha otorgado Alius Modus, como evidencia de que estamos en el camino correcto.
Gracias a tod@s desde Mujeres en Igualdad