Diversidad

Diversidad, creatividad y estrategias frente la crisis

En tiempo de crisis se buscan nuevas vías y estrategias de actuación. No son pocos los que afirman que la salida pasará por un cambio de modelo productivo y también de “maneras de hacer”. Así, se postula la calidad, el valor añadido, la innovación como factores claves. Y en este punto, la diversidad de la sociedad catalana y española representa un potencial que no se tiene todavía en bastante consideración.

Por ejemplo, si se trata de situarnos mejor en un mundo globalizado y transnacional, la diversidad de orígenes de la población (más de 170 nacionalidades donde se hablan aproximadamente 300 lenguas) nos ofrece uno de los componentes necesarios. Además, no olvidemos las experiencias, conocimientos y el espíritu emprendedor de las mujeres y hombres que llegan a nuestra casa, lo que tendría que ser también un estímulo para los receptores. Pero eso implica dejar posicionamientos defensivos con debates inútiles sobre si la diversidad es positiva o negativa. Yo personalmente no quiero entrar en planteamientos dualistas de negro o blanco, cuándo estamos hablando de factores que forman parte de la realidad y que, aunque quisiéramos, no podríamos hacer desaparecer. Sin embargo, también creo que fuera bueno empezar por superar estereotipos y prejuicios socio-culturales tanto de las personas que llegan como de los que ya estaban, y potenciar la dimensión intercultural.

Por otra parte, la diversidad de orígenes, edad, género, ideologías, etc. son fuente de creatividad, lo que el sociólogo Richard Florida llama capital creativo. Los nuevos emprendedores inmigrados de América, un estudio de las universidades de Duke y California-Berkeley muestra que un 52% de las start-ups de Silicon Valley cuentan con, al menos, uno inmigrante entre sus fundadores (25% a nivel de los Estados Unidos). Las patentes depositadas por equipos mixtos (nacionales y extranjeros) fueron 6 veces superiores en 2006 que en 1993. Ya hace tiempo, que empresas como Microsoft potencian la ventaja competitiva de la diversidad. Incluso, la delegación española, fue designada el año 2004 la mejor empresa en la gestión de la diversidad por la consultora Great Place to work Institute.

Ahora bien, alguien se puede preguntar, ¿por qué la diversidad es fuente de creatividad? Entre otras razones destacaría tres: la sociedad diversa, como si fuera un ecosistema, dispone de más elementos para dar respuesta a los cambios. La creatividad en muchas ocasiones surge del contraste entre diferentes, pensamos en las vanguardias artísticas, que innovan a partir de hacer una relectura de expresiones del pasado incorporando un nuevo componente o técnica. Sin olvidar que un contexto diverso está cambiando continuamente, lo que provoca nuevos escenarios, a veces conflictivos, y ello supone nuevos retos y encontrar nuevas formas de gestionar éstos conflictos. En cambio, una sociedad homogénea, si es que hay alguna, sólo está adaptada a una configuración del entorno, si éste cambia no dispone de elementos de respuesta.

Hay que reconocer que es sencillo elaborar el discurso, sin embargo, ¿cómo lo llevamos en la práctica?. Y aquí no hay ningún manual donde consultar, las respuestas surgirán del mismo proceso de estímulo de la diversidad creativa. Nos podemos preguntar si el recién llegado encuentra facilidades para asentarse, mostrar lo que sabe y expresar propuestas para el conjunto de la sociedad, o por el contrario el entorno le empuja a pasar desapercibido. Quizás sea hora de olvidar nuestros mitos de una sociedad homogénea donde todo el mundo es idéntico.

Así pues, es en la creatividad de la diversidad donde se encuentra una de las vías de superación de la crisis. Argumento que no es nuevo. En el pasado, Cataluña ha sido una sociedad que ha sabido crecer a partir de la propia pluralidad y de la apertura en el mundo; pero eso sería para otro post.

Igualdad de género en el ámbito empresarial

El género se define como concepto que hace referencia a las diferencias sociales (por oposición a las biológicas) entre hombres y mujeres, que han sido aprendidas, cambian con el tiempo y presentan grandes variaciones tanto entre diversas culturas como dentro de una misma cultura.

El sistema de género, a través de diversos procesos y mecanismos, regula y organiza la sociedad de modo que mujeres y hombres sean, actúen y se consideren diferentes, al mismo tiempo que determina qué áreas sociales son de competencia de un sexo y cuáles del otro. Esta organización es independiente del sexo biológico, aunque en muchos casos ha sido la biología el elemento utilizado como legitimador de su existencia, convirtiéndose, entonces, no sólo en un hecho material, sino en una ideología.

En nuestra sociedad, los patrones culturales de dominación patriarcal perpetúan las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres, legitimando variadas expresiones de discriminación, exclusión y explotación de las mujeres. Estas expresiones están presentes en todos los ámbitos de la vida de las mujeres: social, político, económico e institucional.

Sin embargo, en tanto que los roles de género son una construcción social, son modificables. Estos cambios pueden producirse espontáneamente, como resultado de los propios procesos sociales, o ser el resultado de políticas e intervenciones planificadas.

La Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres ha dado cobertura legal a lo que no se hizo antes, ni por responsabilidad y compromiso ético y moral, ni en observancia de la legislación/normatividad europea y del conjunto de instrumentos de Naciones Unidas en materia de igualdad.

En su artículo 45, la Ley establece que las empresas están obligadas a respetar la igualdad de trato y de oportunidades en el ámbito laboral y, con esta finalidad, deberán adoptar medidas dirigidas a evitar cualquier tipo de discriminación laboral entre mujeres y hombres, medidas que deberán negociar, y en su caso acordar, con los/las representantes legales de trabajadores y trabajadoras en la forma que se determine en la legislación laboral.

Los planes de igualdad son el instrumento para hacer efectiva esta obligación.

En Alius Modus pensamos que lograr la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el ámbito laboral conlleva beneficios tanto para las empresas como para las personas que en ellas trabajan. Como organización queremos contribuir en esta transformación. Diseñamos planes de igualdad y acompañamos a las empresas en su implantación, y lo hacemos a partir del diagnóstico situacional de la empresa, el diseño de medidas que se integren plenamente en la estrategia empresarial, y el seguimiento y evaluación de las medidas implantadas.

Los planes de igualdad no sólo permiten la adaptación de las empresas a los instrumentos legales nacionales e internacionales en materia de igualdad de género, sino que contribuyen a formas de gestión más acordes con la responsabilidad social empresarial.