Un amigo (bueno, no un amigo cualquiera: Francesc Carbonell) me ha mandado la referencia de un corto que es un auténtico descubrimiento. Se trata de “Proverbio chino”, de Javier San Ronám, nominado a los premios Goya el año 2008, y que trata de un chicho afrocubano que quiere trabajar de camarero en un restaurante chino.
El corto es el segundo de la trilogía “Mundo Mestizo”, junto con “Lección de historia“ y Madrid-Moscú (que todavía no está disponible; pero podéis encontrar el tráiler en YouTube .
Podríamos analizar muchas cosas, tanto de “Proverbio chino” como de “Lección de historia”, con espíritu más o menos crítico. Pero yo me quedo con lo que, para mi, es más evidente: las paradojas de la diversidad en esta nuestra sociedad. El sentido del humor inteligente de San Román (me pregunto si pariente de Teresa…) pone de manifiesto las contradicciones entre la realidad y las miradas desde las que la vemos, cargadas de tópicos.
El título del corto, viene del proverbio chino que el protagonista encuentra dentro de una galleta de la suerte, atribuido a Confucio: “Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres” (sabremos disculpar el lenguaje poco inclusivo de Confucio con un ejercicio básico de contextualización histórica). En el desarrollo de aptitudes y habilidades para vivir en el mundo que nos toca vivir, el conocimiento de los otros (el real, no el basad en imágenes estereotipadas) es una de las mejores estrategias.