A propósito de la celebración del día de la mujer trabajadora
11 de la noche en una ciudad mediterránea, un televisor con un canal de estos que dan 6 min. de anuncios (o más, no sé…). Y aparecen mujeres, mujeres y más mujeres. Si hablan de limpieza ahí hay una mujer sonriente y feliz por la faena que le caerá encima. Si hablan de belleza ahí está otra vez una mujer feliz para embellecerse. Si de hijos y sus cuidados se trata ahí continúa otra mujer feliz y esplendorosa dispuesta a ejercer la maternidad con esa leche o crema corporal maravillosa. Si de galletas integrales se trata por supuesto que otra mujer es la protagonista. Si de ciencia y tecnología otra experta en cal y limpia platos….Y así un largo etc., que finaliza cuando por fin vuelve aquella película que ya olvidaste de qué iba.
Primeramente miro mi día y reviso si he sido capaz de cumplir con las tareas que me han tocado con esa esplendorosa e inamovible sonrisa en mis labios. Después me pregunto dónde han quedado aquellos controles de que tanto se habló hace unos años para evitar perpetuar los cánones sexistas y de uso del cuerpo de la mujer. Claro que ahora el ideal no es siempre sexista, no, ahora se trata de la mujer-consumo-perfecta. La mujer feliz por las multitareas y por además tener la oportunidad de no envejecer y de no ser feminista y cuidar de maravilla a su prole, y de quedarse en casa con ese peinado impecable.
A ver si esta crisis nos vuelve a mover las neuronas y la rebeldía o lo que haga falta y decimos basta ya a tanta mujer en los anuncios, a tanta mujer perfecta en un mundo que para nada se presenta como tal y donde el consumo nos utiliza e intenta moldear a su manera. Si queremos realmente luchar, por ejemplo, contra la violencia de género es hora también de mover esos discursos que se enquistan desde el lugar más débil de la cotidianidad de los géneros y no dejar de insistir en aspectos que nada costaría de cambiar, eso sí con un poco de empuje, disposición y quizá imaginación.


fuaa!!! este me encantó….
De acuerdo…. hay que movernos, re-significar la cauda feminista, tal vez con una visión mas incluyente, pero llena de convencimiento y pasión.
Estoy de acuerdo con Xitlali. Generalmente hablamos del avance de la mujer en estos últimos años, y nos vanagloriamos por haber subido un escalón más hacia la posición del hombre. Pero, no nos engañemos, aún nos queda mucho camino por recorrer. Seguimos viviendo en una sociedad basicamente machista y para que ello cambie es importante trabajar desde la educación en la igualdad y el respeto: bases para la eradicación de la violencia machista. En esta lucha tienen un papel fundamental los medios de comunicación, y principalmente la televisión, que es el medio mayormente utilizado por la población y, en especial, por los niños. Recordar que este es un problema de hombres y de mujeres, y que juntos hemos de seguir luchando para conseguir un mundo más igualitario y sin estereotipos. ¡Y aún suerte que formo parte del llamado Primer Mundo! donde a las mujeres se nos reconocen unos derechos, tenemos voz y mecanismos para defendernos. Desde mi humilde aportación, y desde mi humilde persona, quiero recordar a las millones de mujeres que hay en el planeta que sufren y que son víctimas de violencia machista. Mujeres, recordar que NUESTRO PEOR ENEMIGO ES EL SILENCIO.